Reflexiona Conmigo

Quiero dedicar esta primera reflexión en mi blog a la mujer. Porque soy mujer y por tanto mi voz habla desde el femenino de la conciencia, para ayudar al despertar y desarrollo integral de la humanidad contribuyendo así a la reconciliación de nuestras energías masculina y femenina para que pueda haber equilibrio y armonía en el mundo.

Reconocimiento

A la mujer y el papel que representa a lo largo de la historia humana y en la evolución. También reconozco como es el mundo actual y el lugar que ocupa la mujer en esta realidad.

Cuando las instituciones, la cultura, la sociedad y nuestro entorno más cercano  nos marcan el lugar donde tenemos que estar parece que eso es lo natural y ahí es donde tenemos que poner mucha atención para no dejarnos engañar. Hombres y mujeres tienen el potencial necesario para lograr cualquier estadio de desarrollo, ya sea personal o espiritual. Los cuerpos son diferentes pero la mente-conciencia es la misma.

Situación actual

Estamos viviendo mucho movimiento social pidiendo que la mujer ocupe su lugar y esto significa que sigue habiendo “resistencias” a que eso suceda, ¿Por qué?. Seguramente por varios motivos: el miedo a cualquier tipo de pérdida, la necesidad de tener el poder y el control, resistencias al cambio, etc…tanto en hombres como en mujeres.

Evidentemente, tal y como están las cosas no depende solo de nosotras, aunque sí esta en nuestra mano hacer una auto-observación para ver como reproducimos lo establecido identificando las formas en las que nosotras mismas estamos participando en sistemas de auto-opresión y en perspectivas o dinámicas que apoyan al liderazgo masculino en el que vivimos y que nos ha hecho interiorizar un sentimiento de inferioridad, convirtiéndose en un gran limitante para lo que podemos lograr en la vida.

A la misma vez, es importante reconocer que en nuestra participación en la sociedad como trabajadoras, hijas, madres, educadoras, parejas o en cualquier otro ámbito de relación,  nuestros programas aprendidos se ponen en marcha y sin darnos cuenta adjudicamos y reproducimos las cualidades o roles que hemos interiorizado como propios de hombres y mujeres. Sabes que, hay nuevas maneras de relacionarse con la tradición para transformar el presente y quizás una de ellas pueda ser usando los instrumentos del “libre discernimiento y albedrío”, que la conciencia del ser humano posee.

Poder ver cuáles son las imágenes o ideas que nosotras estamos reproduciendo directamente y aceptando en nuestro interior, además de reconocer el hilo de conexión directa con los sistemas de desigualdad que vemos en la sociedad, es fundamental para poder cambiar lo establecido hasta ahora.

La puerta de salida

La única manera de salir del papel de víctimas o cómplices es: tomar la responsabilidad de nuestras vidas empoderándonos y empoderando a otras desde dentro, para comenzar a hacer los cambios que sean necesarios y que queremos ver en el mundo. Esto es una buena noticia, porque quiere decir que nosotras ya estamos en condiciones de hacer cambios desde el lugar en el que ahora nos encontramos.

La mujer no es un objeto es un sujeto, es un ser y esto es algo que hay que enfatizar a través de la empatía y muchas otras formas, para deconstruir la manera en la que nos relacionamos entre hombres y mujeres. Es importante unir fuerzas para cambiar el modo de ver a la mujer y ponerla en el lugar que le corresponde por derecho natural.

Identificar los vínculos entre las grandes estructuras, los problemas sistémicos y las actitudes e ideas que interiorizamos y reproducimos, nos daría muchísimo espacio para empezar a hacer cambios desde donde estamos, ahí donde la vida nos ha colocado para quizás convertirnos en una inspiración para las demás e implementar de manera justa los cambios necesarios para que hombres y mujeres vivamos reconciliados y en equilibrio. Se pueden crear nuevas formas de relacionarnos y divertirnos juntos, en este hermoso planeta.

Conclusión

Para terminar, me gustaría resaltar la aportación tan necesaria y fundamental que puede hacer la mujer actual del siglo XXI, en lo referente a la manera de proceder y de entendernos. La buena contribución que es para el mundo poder contar con su voz femenina integrada con su masculino responsable, con valores, calidez, empatía, respeto, comprensión y compasión entre muchas otras cualidades y capacidades.

Mi manera de contribuir a que esto sea posible es a través del Método LRC y con este espacio en el blog para reflexionar y compartir. Su único propósito es servir de inspiración y motivación, para que desde la libertad cada cual decida que huella quiere dejar en este mundo.